Realmente ando perdido por los senderos de las relaciones humanas. Todo me parece muchas veces extremadamente sencillo: los patrones de comportamiento, las reacciones, los lazos que unen a las personas… Otras sin embargo, me parece algo demasiado complicado, como si hubiera demasiados factores que tener en cuenta.
Cito aquí los versos de Dante Alighieri, para que el lector se haga una idea del lugar en el que me encuentro: Nel mezzo del cammin di Nostra vita/ mi ritrovai per una selva oscura, / ché la diritta via era smarrita.
Esto citados versos son los primeros de
Por decirlo de algún modo, siento que he perdido el camino que me podría llevar al conocimiento de un criterio de verdad universal. Siento que todas mis convicciones tiemblan y se derrumban, ante el terremoto de las dudas y la incerteza. Al contrario de Descartes, esta duda no me sirve para construir una razonamiento, sé que soy una persona que piensa, pero no sé si las cosas son como creo que son, si mi pensamiento me engaña para hacerme creer en una realidad ilusoria, de relaciones inventadas y por lo tanto caducas, de mundos mentales inexistentes, de pensamientos inmorales por falta de criterio.
Por desgracia no sé moverme en este campo, no conozco doctrina alguna que pueda ayudarme a ser lo que en realidad soy; me pierdo.
Las convicciones que nacen un día, acompañando la salida del sol, perecen al resbalar desde mi cerebro a mis labios, y caen al vacío.
Pero, pensadlo ¿Cuántas veces habéis sido vosotros mismos? Sobre mi puedo decir que casi nunca. Lo peor es que sé por qué, sé que es el sistema de enseñanza que no favorece la creatividad, sé que las relaciones humanas hodiernas suelen carecer de amistad y lazos y que eso afecta mucho al desarrollo de la personalidad humana, sé lo que debo hacer, pero no lo hago, sé como quiero ser, pero no lo soy.
Y el problema es el complejo que, sin ayuda de nadie, pero guiado por todos, me he creado, con el que convivo, como una triste fachada gris que esconde un mundo de color inexplorado.
Creo haberme dado cuenta de que no estoy vacío, de que dentro de mí hay un mundo que quiero conocer, que quiero mostrar a los demás, que quiero que sea de todos. Pero las relaciones humanas me confunden, más que nada es el pensamiento: ¿Qué pensará de mí? Realmente me aterroriza ser juzgado sin acierto, pero bueno, ni yo sería capaz de juzgarme con acierto y eso me asusta aún más.
Confundir lo que aparentamos ser, lo que somos y lo que creo que somos, me horroriza. Me gustaría tenerlo claro, para poder conocer a los demás y de esta manera hacerme una idea de cómo son y poder juzgarles, entendido como la creación de una opinión veraz. Me gustaría también que los demás pudiesen hacer lo mismo, que me conociesen por lo que soy, pero claro, como no sé mostrar lo que soy, es normal que opinen sobre mí de manera equivocada. Soy consciente de que depende solo de mí el cambiar las cosas, eso me da un gran poder sobre los sucesos que me conciernen, pero creo que no es suficiente saberlo, no me mueve a actuar.
Me parece que este acta de toma de conciencia no lleva a ninguna parte. Supongo que tendré que pensar mucho sobre como comportarme. Supongo que tendré que aprender a ser yo mismo. Supongo que tendré que conocer a las personas para conocer las relaciones humanas y saber si me equivoco o no al decir que ya no son un apoyo estable para el desarrollo de la persona. Supongo que tendré que aprender a pensar y a actuar.
Son unas pocas conclusiones, casi un esbozo de propósitos, una traza de mis carencias y determinación de mis aptitudes, brillantes por su ausencia.
En resumen, estos son mis deberes para dentro de unas semanas.
¡Habrá que comenzarlos cuanto antes!