El deseo implícito de una mente desquiciada.
Per me si va ne l’eterno dolore,
Per me si va tra la perduta gente.
Giustizia mosse il mio alto fattore:
Fecemi la divina potestate,
La somma sapienza e ‘l primo amore.
Dinanzi a me non fur cose create
Se non eterne, e io eterna duro.
Lasciate ogni speranza, voi ch’entrate.
jueves, 15 de diciembre de 2011
Lee. No leas. Ama.
domingo, 6 de noviembre de 2011
Un mundo extraordinario
martes, 18 de octubre de 2011
Desfile del 12 de Octubre
chiquitín, alégrate, eres español,
has de estar orgulloso, es tu nación,
aclama a las tropas que la han de guardar.
Porque- pon atención- el enemigo
está al acecho, esperando el momento
de acudir en armas desde el desierto,
sin de su violencia dejar testigo.
Observa: soldados, tanques, aviones;
con bombas velan por tu seguridad
al mando del mayor de los Borbones.
No sientas alguna culpabilidad,
que, cuando el fragor de la guerra truena,
solo perecen figuras de arena.
martes, 11 de octubre de 2011
Instante
lunes, 3 de octubre de 2011
Geometría plana (o no tan plana)
a mitad partido
dos triángulos
en este comprendidos
cuatro letras
A B C D
varios ángulos
distintos modos
de entender.
viernes, 30 de septiembre de 2011
Senex
espumarajos de violenta estupidez,
patriarca, sin lanza y en cabestrillo,
no hay peligro para ti; entre
gentes extrañas haces amigos
de posada, que no sirven
para nada; senilidad en ristre
saliste por la puerta pensando:
''Ahora no necesitas correr
para evadirte''. Si en el abismo de cristal
ya no queda sino el olor del
repugnante licor; quisiste huir
de tus problemas, simples rumores
pero ya crecieron en la imaginación
tuya y te muerden y arrancan
voraces y sin tiempo ni sentido
el espíritu, contentos con matarte
como el otoño las hojas.
Apareces cada día arrugado
con la expresión de desprecio
cincelada en tu rostro, espejo
del alma consumida y quemada
inflamada purulenta reventada
y los ríos de amarga miseria
que¡Ah! Tú mismo creciste,
arrasan rápidos los recuerdos
arrastrando raudos rocas
que chocan chocan y chocan;
saliste a cazar para ti
devorado por los demonios,
dando por hecho que los demás
el hambre ni sienten ni padecen,
el miedo, el desamparo; díscolo
escapaste de tus limitaciones
renegando tus virtudes,
entregándote a tus vicios,
separando tu estela de la principal
hacia densas nieblas y huracanes
donde tu pista se pierde entre
las enfurecidas mareas ''¡Capitán!
¡Perdiste por entero el rumbo!
¡Adónde navegas ya no sabes!
Porque no eres capaz de distinguir
las estrellas en los ojos suplicantes
de los futuros dioses.''
Errante vagabundo capitán,
merodea entre la niebla rodeado
de espumarajos a babor, a estribor,
incluso en el fondo de su copa
mientras su tripulación naufraga
entre las amargas lágrimas del alcohol.
domingo, 25 de septiembre de 2011
Fui tu confidente
espaciosas del recuerdo
encontré el regalo
intensamente amado
el sentimiento infantil
de algo ya pasado
suave de inocencia
tenue la melancolía
antes era alegría
pésame por la ilusión
saludando a la esperanza
arriba
una mano
abajo
como diciendo adiós
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Poema (de nombre inmerecido)
como el más hondo respiro
y su consiguiente espiración
el estar aquí, sentirme vivo
en las vacías palabras,
huecas como el alma que dicta.
Vivo en la ilusión de la vida,
envuelto en el velo de Maya
y(¿Quién lo diría?)agradable
a los sentidos es la caricia
de lo inexistente, lo irreal
¿Por qué no hacerlo?
Ese sumergirse en lo hondo,
si antes el Todo inundó los pulmones
¿Qué diferencia la más importante
decisión de la insignificante?
Y, los límites ¿Quién los dicta?
La vida se saborea pocas veces
si no se abraza con los sentidos
de quien no olvidó que se trata
de un simple juego...
Qué importa la forma,
de este, mi escueto testimonio,
sentimiento plasmado,
del alma, a la mente,
hasta los mensajeros de la identidad.
Que la juzgue quien no sepa,
que la juzgue quien no entienda,
que, a veces, no se piensa con la mente
ni (no) se razona con el corazón
porque algo más amplio
inunda la morada del joven ánimo
y parece que se expande
hasta las infinitas raíces de las entrañas
queriendo unirse al mundo.
¿Qué importancia tiene todo esto
para quien haya comprendido
lo que se vislumbra tras el telón
y se oculta entre bastidores?
lunes, 19 de septiembre de 2011
Canción de (des)amor [2010]
martes, 13 de septiembre de 2011
Concienci(a)uda Epístola
sábado, 10 de septiembre de 2011
"Tertulimentarios".
martes, 6 de septiembre de 2011
El Dios de las masas.
ante la Biblia de neón;
Quizás estén esperando
alguna revelación;
Su azulado Dios hablando
no es más que una ficción,
con mil voces escupiendo
basura desde el monitor;
El mundo que está anunciando
es fruto de adoración,
la vida que está prometiendo
objeto de veneración;
El entero pueblo mirando
del mundo la perdición;
Si preguntas en qué están creyendo
responden: << Yo... ¡En la televisión!>>
domingo, 4 de septiembre de 2011
Contradicción.
jueves, 1 de septiembre de 2011
Cristal petrificado.
Buscar se ha convertido en una obsesión. Todos sus pensamientos se focalizan el lo mismo, en el objeto de su búsqueda, en la meta a la que quiere llegar. Se mira alrededor, no ve más que sombras borrosas y no le importa. Corre en la dirección a la que su ambición le lleva, guiado por un propósito. Podría bien caminar con los ojos cerrados, pues nada cambiaría: ahora cae por un precipicio hacia la más honda sima, donde le aguarda el dolor, ni se inmuta ¿Qué dolor? No existe ningún dolor, solo aquel que nace del de no encontrar lo que se busca en este preciso instante. Sus cabellos alborotados por el viento mientras se lanza en una loca persecución en pos de su propia demencia. Porque esta búsqueda es tan solo locura, lo sabe. Mas ¿Qué importa si lo que tanto ansía es una simple imaginación, algo que nunca existió? El dolor se hace a veces tan intenso que soportarlo... soportarlo a duras penas le es posible. Ninguna lágrima fluye por su rostro, y este es como un cauce seco, el río estuvo ahí, pero tiempo atrás se secó. Su mente antes era capaz de alzar el vuelo con la elegancia de los cisnes, capaz de remontar la corriente con la gracia de los salmones, capaz de crear de la nada exquisitas filigranas de inconsistente cristal. Pero llegó el día en que su personalidad hiló una figura, donde quedó atrapado todo el poderío de su conciencia, y la hermosa figura, tan grácil y dúctil, se transmutó en fría piedra, calcando para siempre la idea en el centro de su mente.
Precisamente por eso ahora se le ve correr sin aparente dirección hacia el mundo que solo en su mente existe, un mundo que considera perfecto, esculpido hasta la saciedad, pulidas todas la imperfecciones, limadas todas las aristas. No se da cuenta (ah, ni siquiera se lo pregunta ¿Cambiaría algo eso?) de que esa forma petrificada era fruto de un instante, un enredo de momentos, una telaraña de impresiones que por naturaleza son variables, incapaces de quedar plasmadas para siempre, inservibles como modelo, pasajeras cómo ideas. Y, al ser contradicha la naturaleza exacta de la misma, no resulta ser lo que en realidad parece: la estructura sigue intacta, sí, pero... ¿Y el interior? Dentro de esas paredes tan logradas se posa el polvo, el hilo desapareció, ahora se acumula en los intrincados recovecos de una irrealidad imposible. Si es ficción o realidad ¿Qué más da? Todos saben que cada uno vive en su mundo, solo, rodeado de fantasmas, que desaparecen con el sol, y que cada noche resurgen de la niebla, lentos, inexorables, con la caída del astro rey, surgen las brumas y sus lamentos recuerdan al humano que en su mente permanece aislado del resto, que los demonios a nadie más pertenecen, cada uno con los suyos; pero nadie lo admite.
No persigue, pues, un sueño efímero, sino una realidad personal, duradera, que se opone al flujo natural de la esencia. Perdió algo un buen día y por eso comenzó a buscar ¿La inocencia tal vez? Quedó desamparado entre los infinitos mares de lágrimas que barren el concurrido desierto. Su oasis quedó anulado. Despertarse un día y pensar “El mundo no es como lo recordaba.” ¡Sí! Su letargo ha terminado. Ahora se encuentra frente a frente con algo que jamás sospechó que existía, con una inmensidad que le asusta y sin ningún lugar en el que refugiarse. Ya no tiene lugar en el mundo, el mundo no es ya lugar para él. Los lazos que le ataban se soltaron con facilidad ¿Le gustaría por un casual volver a estar atado? Tener un punto de apoyo en una micro realidad... Pero no, en el fondo de su espíritu sabe que jamás volverá nada a ser como antaño, cuando sus ojos estaban cerrados al mundo exterior. Aún así, sus ojos están ahora cerrados, no ven, no quiere ver, abandonado como está a una búsqueda en la que subyace el sentido de su vida. Que ciegue la ira o el amor es lo mismo, introspección, al fin y al cabo. El amor le ciega, un mundo ideal, eso es lo que ama, mas la inexistencia de ese mismo mundo es lo que le provoca ira, un dolor, que aunque no lo admita, le desgarra desde el interior, con afiladas esquirlas de diamante, pues puro es el sueño pero no el dolor que de este deriva.
Se precipita, sí, a la sima, pero, a quién le importa, ni siquiera a él. Vivir de una ilusión que jamás a dado muestras de existir, únicamente en el plano ideal, donde se forjan las más inexplicables esperanzas (veneno para la vida); es insuficiente. Se está ahogando y el aire que cree que respira, que no le deja morir en apariencia, es simplemente un producto de su imaginación, y el agua llena sus pulmones, con impensable ímpetu, con desatado amor. Obcecado en su búsqueda no ve que por el camino quedan desperdigadas millares de oportunidades, que saludan con la sonrisa torcida, anunciando algo que ya nunca será. No advierte que la vida pasa en una búsqueda irrealizable, aún así tuvo suerte de que no fuese una espera. Los gusanos del tiempo se desparraman por su rostro, lamen su cuerpo, lo hacen vulnerable... mientras que precipita sin tregua hacia el más negro abismo. Viviendo su desgracia como en un sueño no es capaz de escapar, de detener su caída y, ya casi al fondo, los salientes son escasos. En la vorágine emerge nítido el rostro donde todos los ríos confluyen, un muro insondable, acogedor y terrible al mismo tiempo. Una lágrima de ceniza brota de su pensamiento, y escapa de su cuerpo acariciando una de sus pupilas... y cuando esta lágrima se pierde en la brutal caída, la mente busca en vano una estructura que hasta hace unos instantes permanecía intacta en el centro de su reino; tan solo una ligera impronta, una señal de que algo ahora falta, es lo que queda en un vacío sideral. Y la conciencia ¡Oh! Su conciencia, se lanza con furia a ese vacío, sin encontrar más que soledad y un silencio sepulcral, algo que había ignorado hasta entonces, captada como estaba por la pétrea figura de un sueño.
martes, 30 de agosto de 2011
Paseo nocturno (2009).
La primera luz en aparecer en la cúpula celeste fue Venus, el planeta del que se dice que vienen las mujeres pero que es en realidad una bola de gases donde es imposible que se desarrolle vida.
Ya se había terminado de poner el Sol y la tarde se me había pasado demasiado rápido, pues, perdido en mis largas reflexiones no me había dado ni lenta de lo tarde de la hora, mis padres sin duda estarían preocupados, pronto comenzaría a caminar hacia mi casa.
La Luna comenzó a salir a mi espalda, al este, era luna llena, sin duda encontraría el camino a casa con facilidad pues nuestro satélite emanaba una gran cantidad de luz que me mostraba, con claridad, todo el paisaje: el campo tenia un aspecto fantasmal, lúgubre, se habían creado sombras y espacios oscuros entre los matorrales, los altos árboles característicos de la zona proyectaban unas sombras espectrales y una gran cantidad de animales nocturnos salía de sus escondrijos para comenzar la actividad en una calmada pero bulliciosa noche de comienzos de otoño.
Marte, el planeta rojo, dios de la guerra para los pueblos de la antigüedad, acababa de salir a la escena nocturna, su resplandor rojizo era inconfundible en el ya cargado cielo noctívago.
Comencé a sentir frío y decidí que era el momento de levantarme y dejar la contemplación; tenia las piernas entumecidas de no moverlas en varias horas, moviéndolas reactive la circulación de estas y emprendí, casi con solemnidad, el camino a casa sin dejar de observar el firmamento.
Me era imposible dejar de mirar a lo alto, el cielo se estaba llenando de miles y millones de estrellas y planetas desconocidos, comencé a sentir que todo el peso del cielo recaía sobre mi cuello y poco a poco comencé a sentir la grandeza de la vida, pues como es posible que de entre tantos planetas, de entre tanta infinidad de lugares posibles donde nacer, la vida conocida nació en la tierra, y yo tuve y tengo la suerte de haber nacido aquí y ahora, y, aunque no fue decisión mía, no puedo reprocharle nada a la existencia pues estoy agraciado con el don de la vida.
Cavilando entre miles de interrogantes similares me acercaba a casa lentamente pero sin pausa, disfrutando de cada momento, deja de mirar el cielo por un momento y me fije en el camino: impresionante; estaba seguro de que era el camino de retorno pero todos los contornos estaban desfigurados, parecía otro camino, pero no lo era, la luz lunar había trasformado el paisaje y lo estaba viviendo en primera persona, lo poderoso que es la luz con la que se miren las cosas, todo cambia, todo es claro y definido y a la vez no tiene definición ni es tan claro como lo pensábamos.
Cada cosa que veía me llevaba a pensar en cuestiones que me llenaban de una sensación e angustia al momento dominada y aplacada por lo estupendo del momento. La luna se paseaba entre las estrellas, tan lejanas y tan pequeñas, haciéndose la reina del firmamento terrestre; de día era el Sol el que gobierna los cielos pero de noche el influjo lunar gobierna los cielos y los mares, creando mareas y demostrando su fuerza y su capacidad para someter nuestro planeta.
Que pensamiento tan complejo el del ser humano, capaz de estropearse una vida pensando en su porque, sabiendo que jamas llegaremos a descubrirlo, pudiendo vivir una vida plena y satisfactoria, sin duda el ser humano no es tan listo como aparenta. Los animales, que viven siguiendo sus instintos no se preguntan el porque, creemos saber que no pueden pero no estamos seguros, simplemente sobreviven. ¿Ha merecido el paso de animales a seres con conciencia racional? No lo sabemos, yo creo que si, y por eso pude disfrutar e esa placida noche estrellada, mientras recorria el camino a casa…
viernes, 12 de agosto de 2011
Vacío cósmico.
Hoy me refugio en una indiferencia,
Que como lejana estrella,
Se encuentra demasiado lejos;
Cayendo a la velocidad de la luz,
Me pierdo en la oscuridad,
Ya pueden pasar planetas, lunas,
Ya pueden morir estrellas,
Ya pueden nacer universos,
Porque nada va a cambiar;
Si el mundo se vuelve un infierno
¡Qué importa! Lo dejé atrás hace mucho,
A veces pienso que avanzo,
Pero tan solo olvido que caigo,
Como ancla en un mar cósmico
¿Acaso espero tocar fondo?
Solo seguir cayendo, cayendo...
No veo la infinitud, mis ojos cerrados,
La intuición bien atenta esperando.
Cayendo a la velocidad de la luz,
Me precipito suavemente, entre miríadas
De estrellas, de galaxias, de cosmos enteros,
Rojos, verdes, amarillos, púrpuras y azules,
Y solo encuentro oscuridad.
¿Ilusiones? Las abandoné en
¿Voluntad? La perdí en Magallanes
¿Sentimientos? Olvidados en Andrómeda;
Ahora solo noto el sabor agridulce
De la pérdida en una boca que ya no siento.
Insignificante como un mota de polvo,
Ignorado por la inmensidad
Que me da el privilegio de caer sin pausa
En un vórtice de olvido, donde escapan los recuerdos.
Y si un gigante fijase sus ojos en mi figura
¿Terror o Alegría? La belleza es terrible...
Me perdería en su mirada, tan clara,
Tan reveladora como la muerte de un amor.
sábado, 16 de abril de 2011
Insuficiente alegato a favor de un código ético.
Vivimos en una época convulsa, eso está claro. Algo está cambiando, algo que parece que nadie puede controlar. Cambian los comportamientos, las reacciones, las reglas, las personas… Está claro, lo vemos en cada noticia, algo que no es como lo era antes antes, sea para bien como para mal.
En momentos como estos me pregunto qué valores hay que seguir, me pregunto cuál es la mejor manera de hacer las cosas, me pregunto cómo debería actuar… Me parece una gran problema, pues, veréis, tener un sólido código de valores es una obligación para el ciudadano. Sin embargo el problema radica en la dificultad que conlleva la creación de este tipo de código en tiempos como estos. Los ciudadanos nos preguntamos continuamente ¿Qué sería justo? ¿Sería adecuado hacerlo o no? Necesitamos una directriz, mas soy consciente de que solo cada uno de nosotros puede obtener la suya. Los valores de los antiguos ya apenas son válidos en nuestra época, cuando la población supera los 7000 millones y nos vemos obligados a convivir estrechamente.
Crear nuevas formas de comportamiento, nuevas reglas que sustituyan a las que hasta ahora se han demostrado obsoletas está en nuestra mano, de eso debemos ser conscientes. Nuestro sistema de democracia no está aún obsoleto, simplemente los ciudadanos han hecho mal uso de este, los responsables no han sabido mantenerse firmes y todo esto no hace más que repetirse, de manera que cada día menos personas tienen fe en una democracia que conocemos desde hace relativamente poco.
Está claro que el problema lo tenemos las personas de a pie, quienes no sabemos llevar nuestra vida conforme unas aptitudes aptas para con la sociedad.
Es nuestra responsabilidad no dejarnos llevar por la corriente del egoísmo, de la decadente individualidad, para adaptarnos y cambiar de esta manera el ámbito en el que vivimos.
Pensareis seguramente que esto es fácil decirlo pero mucho más difícil hacerlo: estoy de acuerdo. Mas no hay que perder la fe en nuestra especie, pues de eso depende nuestra supervivencia y nuestro perfeccionamiento, el compromiso con el mundo que nos dio la vida y la responsabilidad que tenemos de conservar el patrimonio universal.
Por muy complicado que sea hacer las cosas bien es necesario hacerlo, debemos unir lo bello con el útil, como decía Horacio, debemos hacerlo “bonito” porque es útil para todos nosotros.
Con respecto al código ético, nadie debe ser capaz de darnos unas normas preestablecidas, de nosotros, como he dicho antes, depende que sea algo acertado o que sea algo inmoral. Debemos ser capaces, pues de eso depende, nuestra supervivencia como sociedad. Debemos ser capaces porque se lo debemos al mundo y a nosotros mismos, porque tener una ética es una forma de ser, una forma de realizarse a uno mismo, una demostración de tolerancia, un alarde de valentía.
domingo, 3 de abril de 2011
Titilante incerteza.
¿Hablan tus palabras el lenguaje del amor?
Susurran alegres sílabas, me saludan desde tus labios,
Me preguntan sí me gustaría acariciar tu mano;
Callo,
Me gritan que te abrace, quieren que dialoguen nuestras bocas,
En el húmedo juego de la ardiente pasión;
Callo,
¿Me miran tus ojos expectantes?
Son tan claros, envidio tu luz.
Aquí hace frío ¿Sabes? Quisiera que tu sol me calentase a mi también;
Callo,
No quisiera estropear este momento.
No te das cuenta de lo duro que me sería moverme, apartarme de tu mirada,
Concluir el ahora, enterrarlo entre recuerdos, como si fuera uno más;
Callo,
Quisiera regalarle el presente a tu mirada, que es efímero,
Me gustaría que lo entendieras, que perder el instante
Me produciría una tristeza infinita;
Callo,
Porque ninguna palabra,
Sería más elocuente que tu mirada,
Y ningún movimiento más ardiente,
Que el deseo que mueve tus pupilas,
Como brasas.
jueves, 20 de enero de 2011
La red y el cuchillo.
Me he dado cuenta de que el ser humano es un gran cazador, conoce el secreto de situar trampas estratégicas, redes irrompibles. Es capaz de tramar un tejido indisoluble a lo largo de los siglos y arrojarlo hacia el cielo, pensando que tal vez no vaya a caer, pero cae y, como el ser humano permanece estático, sedentario en sus proyectos y convicciones, metas y ambiciones, valores y morales, acaba por caer encima, atrapando al animal humano. Una trampa a lo largo de la humanidad que se cierra ahora, atrapando todo lo que somos.
Esta trampa no es sino el entramado de convicciones, de convenciones sociales, de estructuras jerárquicas, de valores recurrentes y de emociones estáticas pero variables. Nuestros antecesores crearon todo esto y más pensando de crear una sociedad, de crear un mundo adapto para el ser humano, para el individuo, un mundo desigual, que tiende a lo justo sin poder evitar lo natural, tachando a esto último de injusto. Intentaron civilizar al animal que hay en nosotros dejándolo libre de hacer, de cambiar el entorno, de edificar castillos en las nubes de la incerteza y del inestable futuro. No se olvidaron los cimientos, de hecho ahí están, sosteniendo las ruinas de nuestra sociedad, principios claros sosteniendo principios inmorales.
¿Qué pensarían los filósofos antiguos, los pensadores romanos, los intelectuales renacentistas, los iluminados, los acérrimos defensores de la revolución industrial, de ver el uso que las generaciones que los han sucedido han hecho con todo lo que han descubierto? ¿Verían el mundo humano, ya sin pulmones, y acaso verían un ser incompleto corrompido por una plaga de la que ellos mismos formaron parte? ¿Pensarían que esta sociedad moderna es el culmen del desarrollo humano, del libre pensamiento, de la solidaridad, de los valores más puros que se encuentran en la base de la moral antigua? ¿O acaso verían a un animal sometido a su propia voluntad, que caprichosa lo amedrenta y atemoriza reduciéndolo a un mohín asustado y endeble?
Me pregunto continuamente ¿Qué es lo que nos tiene presos? Me di cuenta hace poco: la voluntad del ser humano. Nuestro individuo reclama libertad, pero a su vez reclama un orden en el mundo, un lugar organizado. Al final lo estamos consiguiendo: el ser humano se encuentra por todo el planeta, hay un frágil equilibrio político y social, que se mantiene a duras penas y hay una serie de experiencias acumuladas en nuestra memoria de especie, nuestra historia. Y precisamente la historia muestra el patrón humano, muestra el método de la tiranía, muestra los errores en el tejido, los huecos, los desgarrones, pero nos da la imagen de la red en la que estamos atrapados, tejida con la desesperación de un desgraciado. Cada segundo, cada día, se hace historia y todo se repite, todo se mueve siguiendo el patrón de la mente humana, que pese a todo cambia positivamente, lo atestiguan los descubrimientos científicos, no se mueve cíclicamente, sino siguiendo un ritmo, un diseño, una estructura cuya extensión no conocemos.
La red nos encierra y limita nuestra acción pero, por alguna razón, no dejamos de tejerla segundo a segundo, limitando nuestras salidas, eliminando las alternativas posibles a un ritmo insano. Y aún así parece que no nos diéramos cuenta, que quisiéramos acabar cuanto antes para refugiarnos en el deplorable victimismo de un asesino arrepentido. Para tal vez cobijarnos en nuestra propia negligencia esperando el fatal desenlace endulzado con la ridícula y morbosa esperanza.
Pero de momento hay maneras de romper la red, el ser humano fabrica su arma contra esta día a día: la ciencia. Muchas veces la ciencia ha sido utilizada, con secreto placer, para cumplir los deseos de individuos desatados. Los descubrimientos han sido tergiversados, utilizados para la guerra fratricida entre humanos.
El ser humano, bajo el peso de esa red de mentiras y despreciables teorías permanece con un cuchillo en la mano, que crece continuamente, haciéndose más largo y más afilado. Pero el ser humano tampoco sabe cómo utilizarlo y, con sumo masoquismo, se clava en la carne, atravesando piel, tejidos, huesos, vísceras. Un día tras otro se apuñala a sí mismo creyendo mejorar su situación, mientras la red crece y lo encierra. Ya la sangre puede teñir de escarlata la tierra que el ser humano seguirá mutilándose con placer animal poco a poco, hasta que un día esa afilada hoja, teñida de sangre, atraviese su corazón.
Me avergüenzo de estar aquí escribiendo, narrando impúdicamente la realidad de nuestra especie, en vez de estar cambiándolo, de intentar ser algo diferente, algo menos animal, alguien más comprometido con su especie, con su sociedad, con su política, con su mundo. Sin embargo he de decir que soy egoísta, que me creo con derecho de decir lo horrible que soy sin cambiarlo, que me creo con derecho de moldear el mundo a mi antojo, a mi voluntad. Pero, aun sabiendo que la esencia de mi ser individual no se puede cambiar, me veo capaz de afirmar que puedo redirigir la corriente de mi voluntad hacia objetivos menos egoístas aparentemente, pero que siempre tienden a la preservación de la especie.
También me gustaría decir algo de lo que me he dado cuenta y es que, el ser humano, como ya se sabe, tiene un instinto de supervivencia que le obliga a vivir, es lo que creo poder llamar esperanza, pues nunca, con nuestra individualidad, somos capaces de resignarnos a un fatal destino, solemos luchar hasta el final, eso es tener esperanza. De todos modos, quería decir que el instinto de supervivencia lo tenemos a nivel individual, no como especie y, para mí, esto es crucial pues cada individuo intentará casi siempre preservar su persona antes que preservar la especie. Es repugnante, pero pensadlo ¿Si para salvar el mundo y la especie debierais morir, lo haríais? Yo lo haría en el caso de que no me quedase otra opción, esto casi me parece inmoral, pero me parece natural. También me repugna.
(…)
lunes, 17 de enero de 2011
Brainstorming.
Realmente ando perdido por los senderos de las relaciones humanas. Todo me parece muchas veces extremadamente sencillo: los patrones de comportamiento, las reacciones, los lazos que unen a las personas… Otras sin embargo, me parece algo demasiado complicado, como si hubiera demasiados factores que tener en cuenta.
Cito aquí los versos de Dante Alighieri, para que el lector se haga una idea del lugar en el que me encuentro: Nel mezzo del cammin di Nostra vita/ mi ritrovai per una selva oscura, / ché la diritta via era smarrita.
Esto citados versos son los primeros de
Por decirlo de algún modo, siento que he perdido el camino que me podría llevar al conocimiento de un criterio de verdad universal. Siento que todas mis convicciones tiemblan y se derrumban, ante el terremoto de las dudas y la incerteza. Al contrario de Descartes, esta duda no me sirve para construir una razonamiento, sé que soy una persona que piensa, pero no sé si las cosas son como creo que son, si mi pensamiento me engaña para hacerme creer en una realidad ilusoria, de relaciones inventadas y por lo tanto caducas, de mundos mentales inexistentes, de pensamientos inmorales por falta de criterio.
Por desgracia no sé moverme en este campo, no conozco doctrina alguna que pueda ayudarme a ser lo que en realidad soy; me pierdo.
Las convicciones que nacen un día, acompañando la salida del sol, perecen al resbalar desde mi cerebro a mis labios, y caen al vacío.
Pero, pensadlo ¿Cuántas veces habéis sido vosotros mismos? Sobre mi puedo decir que casi nunca. Lo peor es que sé por qué, sé que es el sistema de enseñanza que no favorece la creatividad, sé que las relaciones humanas hodiernas suelen carecer de amistad y lazos y que eso afecta mucho al desarrollo de la personalidad humana, sé lo que debo hacer, pero no lo hago, sé como quiero ser, pero no lo soy.
Y el problema es el complejo que, sin ayuda de nadie, pero guiado por todos, me he creado, con el que convivo, como una triste fachada gris que esconde un mundo de color inexplorado.
Creo haberme dado cuenta de que no estoy vacío, de que dentro de mí hay un mundo que quiero conocer, que quiero mostrar a los demás, que quiero que sea de todos. Pero las relaciones humanas me confunden, más que nada es el pensamiento: ¿Qué pensará de mí? Realmente me aterroriza ser juzgado sin acierto, pero bueno, ni yo sería capaz de juzgarme con acierto y eso me asusta aún más.
Confundir lo que aparentamos ser, lo que somos y lo que creo que somos, me horroriza. Me gustaría tenerlo claro, para poder conocer a los demás y de esta manera hacerme una idea de cómo son y poder juzgarles, entendido como la creación de una opinión veraz. Me gustaría también que los demás pudiesen hacer lo mismo, que me conociesen por lo que soy, pero claro, como no sé mostrar lo que soy, es normal que opinen sobre mí de manera equivocada. Soy consciente de que depende solo de mí el cambiar las cosas, eso me da un gran poder sobre los sucesos que me conciernen, pero creo que no es suficiente saberlo, no me mueve a actuar.
Me parece que este acta de toma de conciencia no lleva a ninguna parte. Supongo que tendré que pensar mucho sobre como comportarme. Supongo que tendré que aprender a ser yo mismo. Supongo que tendré que conocer a las personas para conocer las relaciones humanas y saber si me equivoco o no al decir que ya no son un apoyo estable para el desarrollo de la persona. Supongo que tendré que aprender a pensar y a actuar.
Son unas pocas conclusiones, casi un esbozo de propósitos, una traza de mis carencias y determinación de mis aptitudes, brillantes por su ausencia.
En resumen, estos son mis deberes para dentro de unas semanas.
¡Habrá que comenzarlos cuanto antes!